¿Existe la desigualdad de género en el empleo universitario?

22 de Jul de 2020
Según el Observatorio de Empleabilidad y Empleo Universitarios, la calidad del empleo es uno de los aspectos que más preocupa a los diversos agentes socioeconómicos. La Comisión Europea, la calidad del trabajo no solo se define sobre la base de la existencia de empleos, sino que también se deben considerar características como la satisfacción profesional, la remuneración, la jornada laborar, las perspectivas de trayectoria profesional o la conciliación entre vida profesional y privada, entre otros. Uno de los elementos de estudio es la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo laboral universitario.
 
Según un informe del Obervatorio de Empleabilidad y Empleo Universitarios, existe una notable diferencia salarial entre ambos sexos. El porcentaje de personas que cobran menos de 1.200 euros mensuales es muy superior en el caso de las mujeres que de los hombres, concretamente 15,01% más. Sin embargo, al fijarnos en aquellos que cobran más de 1.600, el porcentaje de hombres es un 15,05% superior. En cuanto a los sueldos más elevados, aquellos que superan los 3.000 euros al mes, el porcentaje de hombres supera el 10%, mientras que el de las mujeres no llega al 3,5%. Con estos datos en la mano, es evidente que la desigualdad es clara. 
 
Hay que tener en cuenta que estos datos hacen referencia a personas con estudios universitarios, esto es, que aspiran a empleos cualificados. Por sectores, las mujeres trabajan más en educación, sanidad y servicios sociales en una proporción mucho mayor que los hombres. Estos, por su parte, se decantan por la industria manufacturera, la construcción, la información y las actividades científicas y técnicas.
 
Aunque el porcentaje de mujeres que no han trabajado desde que finalizaron sus estudios es algo superior a la de hombres, la diferencia es solo de un 1,66%, por lo que no es muy significativa. Es decir, la desigualdad no viene tanto de la falta de empleo, sino de la calidad del mismo. No obstante, cabe destacar que el porcentaje de mujeres que han estado alguna vez desempleadas es superior al de los hombres. Tras finalizar los estudios, los hombres tienen, por regla general, más probabilidad de obtener antes un primer empleo que las mujeres. Un 48’88% de los hombres logran un empleo antes de finalizar el máster, mientras que en el caso de las mujeres desciende al 41,41%.
 
La gran desigualdad se encuentra en los puestos de mayor responsabilidad. Los hombre ocupan proporcionalmente más puestos de directores o gerentes que las mujeres, quienes se quedan en puestos más técnicos o profesionales.
 
Asimismo, el porcentaje de mujeres también es superior en relación a los contratos temporales o a tiempo parcial, logrando una diferencia porcentual de 4,57 y 8,99 puntos respectivamente. En relación a los motivos, la mayoría de las mujeres señaló no haber podido encontrar un trabajo a jornada completa o tener un tipo de trabajo que requiere de una jornada parcial.
 
Con estos datos, podemos afirmar que dentro del mundo laboral universitario, existe una desigualdad entre hombres y mujeres, especialmente relacionada con el tipo de contrato y los altos puestos directivos.