¿Preparados para las necesidades de la nueva generación empresarial?

19 de Nov de 2020

Innovadoras, digitales, sostenibles y solidarias. Así son las empresas del siglo XXI que con su visión, sus valores, su equipo, sus procesos y sus objetivos se desmarcan absolutamente de aquellas organizaciones del pasado más reciente basadas en modelos jerárquicos y estáticos, donde se producía de forma industrial y mecánica con el objetivo casi exclusivo de aumentar la facturación.

En la actualidad, las iniciativas emprendedoras están a la altura de la transformación social y apuestan por el trabajo en red y colaborativo, donde la agilidad y la innovación constante son ingredientes necesarios para ganar en competitividad. Inmersas en un cambiante proceso de digitalización, que se ha impuesto definitivamente en la gestión y en el funcionamiento de las compañías, la nueva generación empresarial amplía su punto de mira y marca unas prioridades globales que van más allá de los propios beneficios económicos, aspirando a cumplir con un compromiso social, que repercuta tanto en el entorno como en el medio ambiente.

Estas exigencias afectan a la actual estrategia de la gestión del talento de las compañías, tal y como se apunta en el último informe EPyCE 2019, elaborado por los principales agentes del sector de los Recursos Humanos a nivel nacional. En el estudio se señala que aspectos como la salud y el bienestar, la igualdad de género o la acción por el clima, generarán nuevos puestos de trabajo relacionados con el cumplimiento de los Objetivos del Desarrollo del Milenio.

Del mismo modo, se evidencia que las empresas ya no solo demandan talento y competencias tecnológicas a sus futuros empleados, sino que buscan, además, las aptitudes que les permitan confeccionar equipos autónomos, dinámicos y capaces de generar valor añadido. A este respecto, habilidades tales como la empatía, la creatividad, el compromiso con los demás, la capacidad de comunicación o de trabajo en equipo son fundamentales para considerar un buen curriculum.