¿Tienes que estudiar este verano? ¡Aquí tienes 7 consejos para combatir el calor!

20 de Jul de 2020
Estudiar en verano puede ser una ardua tarea. No solamente porque la mayoría de la gente está de vacaciones, sino porque el calor extremo puede desconcentrarnos y disminuir nuestra productividad. Para combatir el calor y hacer más llevadero el trabajo de la época estival, te ofrecemos siete magníficos consejos:
 
1. Beber mucha agua
Estamos acostumbrados a beber agua únicamente cuando tenemos sed. Pero esto es un gran error, especialmente en verano. Debemos acostumbrarnos a beber, al menos, dos litros de agua al día. Si eres de los que está dispuesto a hacerlo pero se te olvida hasta que ha pasado medio día y se da cuenta de que no ha bebido nada de agua, existen algunas aplicaciones que pueden ayudarte; desde simples recordatorios hasta una especie de Tamagochi-Planta que crecerá sana y fuerte solo si bebes agua.
 
2. Adelanta tus horarios deportivos
Si te gusta correr o hacer deporte al aire libre, te recomendamos que madrugues y lo hagas a primera hora de la mañana. De esta forma, aprovecharás las horas donde el sol no pega tan fuerte y las temperaturas son moderadas. Otra opción es hacerlo al final del día, cuando el sol ya está bajando.
 
3. Alimentación sana y ligera
Las comidas copiosas en verano son el enemigo. Una digestión pesada puede hacernos perder toda una tarde de estudio. Lo mejor, apostar por frutas, verduras, fibra y comidas frescas. 
 
4. Ropa cómoda y vaporosa
Elige prendas de tejidos ligeros, que transpiren y que sean muy cómodas. Estudiar en vaqueros no es una buena idea en época estival. Una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos, o un vestido camisero son opciones mucho más adecuadas. La clave, ¡comodidad!
 
5. Los preliminares antes de dormir
Además de dormir ocho horas, es necesario que el tiempo de sueño sea de calidad. Por ello, te recomendamos que antes de echarse a dormir es conveniente darse una ducha fría, cenar algo lidero y leer un poco antes de apagar la luz. Ventilar la casa para que esté fresca por la noche es también fundamental para lograr un sueño reparador.
 
6. El truco de la toalla
Si en algún momento sentimos mucho calor, un buen truco es refrescarnos la nuca y las muñecas con una toalla mojada. Gracias a este pequeño ritual, nuestra sensación térmica disminuirá y podremos seguir con lo que estábamos haciendo.
 
7. ¡Cuidado con el aire acondicionado!
Sin duda, los ventiladores y los aires acondicionados son un gran aliado, pero hay que usarlos correctamente. No deben darnos directamente a nosotros y no es bueno que estén toda la noche conectados. En el caso del aire acondicionado, la temperatura debe mantenerse siempre entre los 20 y los 22 grados; ponerlo a 18 grados será contraproducente y no hará que la habitación se enfríe más rápido.