Alcanza cualquier meta con el método Kaizen

29 de Jun de 2020

Ante los grandes cambios o las metas que parecen imposibles, los seres humanos solemos paralizarnos. Enfrentarnos a un nuevo trabajo, vivir en un país nuevo o cambiar drásticamente nuestros hábitos puede provocarnos cierta ansiedad. Además, un pequeño fallo que cometamos o una piedra que nos encontremos en el camino puede desmotivarnos y lanzarnos a abandonar nuestro objetivo. El método Kaizen nos ayudará a conseguir cualquier cosa de forma relativamente sencilla y sin estrés.

Este término está compuesto por las palabras ‘kai’, que significa cambio, y el vocablo ‘zen’, que hace referencia a sabiduría o bondad. EL método Kaizen, que proviene de la filosofía japonesa, se creó en los años 50 como el medio o la actitud adecuada para la reconstrucción del pueblo, de la vida y del país tras la Segunda Guerra Mundial. En su totalidad, se podría traducir como ‘mejora’ o ‘cambio beneficioso’.

La clave de este método se basa en que para conseguir grandes objetivos es mejor hacerlo a través de pequeños y constantes cambios. Actualmente, se utilizan las siglas MMCT (Mejora Continua hasta la Calidad Total) para referirse a esta forma de pensar y actuar. Un gran cambio puede saturarnos, mientras que si lo hacemos de una forma progresiva y simple, será mucho más fácil que lo logremos. Las pequeñas mejoras continuas son más eficientes que hacer un cambio grande. Realizar un pequeño cambio, luego otro y otro más sin pausa hasta alcanzar nuestra meta. Ese es el secreto del método Kaizen.

Existen dos ventajas evidentes frente a otros métodos. En primer lugar, será más sencillo de cumplir, puesto que se tratará solo de hacer un pequeño cambio, por lo que el miedo y la incertidumbre se disiparán enormemente. Además, al hacerlo de forma prolongada en el tiempo, lo terminaremos convirtiendo en un hábito, lo que hará que no volvamos a la situación anterior fácilmente; lo tendremos más interiorizado.

Podemos aplicarlo tanto para nuestra vida personal como para la profesional. Por ejemplo, si nos hemos dado cuenta de que nuestra alimentación no es muy buena y queremos que sea más saludable, será mejor que vayamos cambiándola poco a poco y no de golpe. Si de la noche a la mañana dejamos de comer bolsas patatas, dulces y fritos para comer únicamente verduras y alimentos saludalbes, lo más probable es que a las dos semanas volvamos a lo de antes. Sin embargo, si comenzamos eliminando algo de nuestra dieta, luego introduciendo más verdura, luego quitando otra cosa poco saludable, etc., será más probable que la buena alimentación se convierta en un verdadero hábito perdurable en el tiempo. Esto es aplicable también a otros propósitos como ir al gimnasio, leer más, aprender idiomas, etc.Asimismo, las empresas lo puede implementar para mejorar sus procesos en sus diferentes departamentos, reducir las ineficiencias y aumentar la competitividad.