Día 1: una pecera de talento

09 de mayo de 2019
Los jóvenes en el módulo de 'Habilidades de trabajo en equipo'.
Ayer arrancamos las jornadas de formación del III Talento Aragón Joven por todo lo alto. A primera hora de la mañana, los candidatos comenzaron a llegar al Gran Hotel de Zaragoza, cargados con su equipaje y con los rostros llenos de ilusión. Eran conscientes de que estaban a punto de vivir una experiencia única. Por delante, tres intensos días de convivencia y aprendizaje que, seguro, marcarán sus vidas.
 
Roberto Isasi, director de marketing de Henneo, fue uno de los encargados de dar la bienvenida a los finalistas, lanzándoles mensajes de entusiasmo y motivación. “Esto es una pecera de talento”, afirmaba mirando a los aspirantes.
 
Le siguió Antonio Sangó, director de Esic Zaragoza, que habló de la importancia tanto de ser bueno como de creérselo, aunque siempre desde la humildad. Resalto las claves del éxito de esta iniciativa, tanto para las empresas como para los jóvenes que optan a las becas. “Las entrevistas se entrenan pero la convivencia no, aquí sois vosotros 100%. Las empresas os van a conocer tal y como sois. Esta será una de las mejores experiencias de vuestras vidas”, incidió.
 
A continuación, le tocó el turno de intervención a los representantes de las empresas que participan en esta tercera edición: Edelvives, Atlas Copco, BTS, Marcotran, Hiberus, Pikolin, Ibercaja, Grupo Sesé, Taim Weser, Ambar, Piensos Costa, HMY y Ariño Duglass. Tuvieron la oportunidad de dirigirse a los aspirantes y contarles las claves de su éxito, sus proyectos futuros, que buscan y lo que pueden ofrecer a los futuros becados.
 
Tras la bienvenida, los jóvenes se pusieron ya en materia. Rocío de San Pio, diplomada en Gerencia Empresarial y con un máster en Administración de Negocios, fue la encargada de guiar los dos primeros módulos, uno dedicado al autoconocimiento y otro a las habilidades de trabajo en equipo. Además de un repaso por los conceptos teóricos más importantes, los finalistas tuvieron que enfrentarse a una divertida e instructiva dinámica en grupo, donde tuvieron que demostrar todas sus capacidades de trabajo en equipo y hacer valer sus fortalezas.
 
Y tras una intensa jornada, una deliciosa cena para conocerse mejor y socializar un poco.