En tu casa o en la biblioteca, ¿dónde prefieres estudiar?

25 de Ago de 2017
Casa o biblioteca, ¿dónde estudiar?

 

¿Estudiar en casa o en la biblioteca? Es un eterno dilema, con respuestas para todos los gustos. A continuación, hacemos un breve repaso a las ventajas y desventajas que te ofrece cada una de las opciones en aspectos diversos.

     1.Materiales

Si estudias en casa tendrás todo el material a tu disposición sin levantarte de la silla. Además de los apuntes y los libros, podrás consultar el ordenador, usar la impresora, llamar por teléfono a algún compañero para preguntar dudas…

En la biblioteca corres el riesgo de dejarte algo, no podrás usar la computadora si no tienes portátil y tendrás que salir de la sala si quieres hablar por teléfono. Sin embargo, quizá esto te fuerce a organizarte mejor las jornadas de estudio.

 

     2.Comodidad

Estudiar en casa siempre es más cómodo que hacerlo en la biblioteca, ya que puedes estar en pijama, picotear, leer en voz alta, practicar las presentaciones, escuchar música sin los molestos cascos…

Sin embargo, si eres poco constante y te despistas con facilidad, todas estas distracciones podrían desviarte del estudio. La biblioteca te ofrece un entorno silencioso donde es más fácil crear una rutina de estudio.

 

     3.Horarios

Para aquellos que estudian en casa, los horarios no son una obligación impuesta. No tendrás que amoldarte al horario de la biblioteca. Si eres de los que estudian mejor por la noche, en casa podrás hacerlo sin ningún problema.

La biblioteca, por su parte, obliga a aquellos un poco perezosos a despertarse temprano y aprovechar las horas de la mañana. En casa es más habitual tener la tentación de retrasar un poco el estudio con la excusa de “puedo hacerlo más tarde”, mientras que la biblioteca tiene un horario de cierre tras el que habrás terminado tu jornada.

 

     4.Desplazamientos

Aunque estudiar en casa te evita todos los desplazamientos y pérdidas de tiempo innecesarias, salir un rato de casa y andar a la biblioteca podría servirte para despejarte y tomar un poco el aire. Enclaustrarte todo el día en casa podría llegar a agobiarte y hacer menos productivo tu trabajo.

 

En definitiva, todo depende del tipo de estudiante que seas. Si eres constante, te gusta picotear mientras estudias y tu cerebro funciona mejor de noche, tu casa podría ser el entorno ideal. Si por el contrario te distraes con facilidad, tu hogar es demasiado ruidoso y te gusta tener una rutina marcada, la biblioteca podría ser la mejor opción. En cualquier caso, ¡tú decides!