Primer módulo: ‘Yo, la clave de mi relación con el entorno’

09 de Jul de 2018
Descubre quién eres para conseguir la vida de tus sueños.

Los días 11,12 y 13 de septiembre se celebrarán los ‘workshops’ de Talento Aragón Joven, donde los finalistas convivirán durante tres días en el NH Gran Hotel de Zaragoza y conocerán a los representantes de las empresas que participan en esta iniciativa. Los jóvenes asistirán a un total de seis módulos de formación centrados en algunos de los aspectos más demandados en el mercado laboral, que es ayudarán a complementar sus estudios y a demostrar todo su potencial. El primero de ellos, bajo el nombre de ‘Yo, la clave de mi relación con el entorno’, versará sobre la importancia del autoconocimiento.

Este módulo, de cuatro horas de duración, pretende desarrollar el principio aristotélico de “Conócete a ti mismo” como método para saber de qué somos capaces, facilitar las relaciones sociales y conseguir los objetivos que nos propongamos. Cuáles son nuestros puntos fuertes, qué debemos mejorar, cómo interpretamos el mundo que nos rodea, nuestra actitud ante la toma de decisiones, la forma de relacionarnos con el entorno, estudiar los perfiles de otras personas o aprender a adaptarse al resto son algunos de los temas que se tratarán en esta ‘master class’. Al finalizar la teoría, se propondrá a los jóvenes una dinámica de grupo muy especial, donde podrán poner en práctica todo lo que han aprendido.

Rocío de San Pío, con una amplia experiencia en el sector, será la encargada de liderar e impartir este primer módulo. Diplomada en Gerencia Empresarial y con un máster en Administración de Negocios, su trayectoria profesional se centra en el desarrollo y la gestión del talento en diversas organizaciones. Ha sido docente de la Universidad San Jorge y ha realizado seminarios sobre equipos de alto rendimiento y liderazgo.

En la pasada edición, que tantos éxitos ha cosechado, también fue Rocío de San Pío y su módulo sobre el autoconocimiento los que inauguraron las jornadas de formación.  A través de una serie de problemas que se plantearon, los aspirantes pudieron localizar sus fortalezas y debilidades, así como aprender a gestionar sus emociones. Las empresas, por su parte, pudieron vislumbrar la actitud de los candidatos ante las diversas situaciones que pueden surgir en el entorno laboral.