Teletrabajar y no morir en el intento

28 de Dic de 2020
El confinamiento propiciado por la pandemia del coronavirus ha hecho que el teletrabajo se haya convertido en una herramienta muy apreciada por alguna empresa. Esto ha hecho que los trabajadores tengan que saber gestionarse para cumplir los objetivos laborales en un ambiente que no es el de su oficina habitual. 
 
Las empresas desean seguir con su ritmo habitual para lograr los objetivos marcados. Esto hace que los trabajadores tengan que establecer una rutina en la que rendir lo máximo posible sin perder ninguno de los beneficios de trabajar desde casa. Para que esto sea posible, deben seguir una serie de pautas.
  •  Establecer un lugar de trabajo: tener un lugar de trabajo fijo es fundamental para aumentar la productividad y evitar distracciones. Se debe contar con una mesa y una silla cómodas, dado que se estará muchas horas sentado. También es importante contar con luz natural para iluminar la habitación de forma indirecta con respecto al lugar de trabajo. Otro de los aspecto a tener en cuenta es el orden ya que debe colocarse cada elemento a utilizar durante la jornada laboral en un lugar determinado para encontrarlo cuando se necesite.
  • Horario determinado: durante el confinamiento, muchos trabajadores han señalado que el teletrabajo ha hecho que su jornada laboral se extienda más allá de lo habitual. Por ello, es fundamental establecer un horario de trabajo habitual también en casa y comunicárselo a las personas que vivan en la misma casa para evitar distracciones durante esas horas.
  • Establecer descansos: estar trabajando en casa sin compañeros de trabajo puede traducirse en dedicar muchas horas a estar delante del ordenador, circunstancia que puede perjudicar la salud visual y del resto del cuerpo. Para evitar esto y un cansancio excesivo al finalizar la jornada, se deben establecer descansos dentro del horario que se ha planificado.  
  • Decir adiós al pijama: teletrabajar no puede significar no cuidarse. La vestimenta es un aspecto fundamental cuando se está trabajando desde casa. Si no se iría a la oficina en pijama, tampoco debe hacerse cuando se está en casa delante del ordenador. No consiste en arreglarse como si se fuera a una boda, pero sí no llevar la misma ropa durante todo el día y diferenciar así las horas de trabajo de las de descanso.