Un assessment cargado de expectación

22 de abril de 2022

assessment

Los últimos tres días, las instalaciones de ESIC en Zaragoza se han llenado de ilusión, nervios y una gran expectación. La sexta edición de Talento Aragón Joven ha celebrado su fase de assessment, donde 120 alumnos de diversas carreras han tenido la oportunidad de conocerse más a fondo, ponerse a prueba y demostrar su valía.

Manteniendo el espíritu de todas las ediciones pero modificando un poco el formato, los aspirantes se han enfrentado a un test de competencias, una prueba de creatividad, una entrevista personal y una dinámica de grupo. A través de ellas, consultores y profesionales tanto de la mencionada escuela de negocios como de la Universidad San Jorge han podido vislumbrar el potencial de los candidatos preseleccionados y comprobar cuáles son los perfiles que más se ajustan a los requisitos de las empresas participantes.

Este año colaboran un total de 16 compañías: Grupo Ágora, Ariño Duglass, Edelvives, Grupo Costa, Grupo Jorge, HMY, Ibercaja, Lacasa, Pikolin, Saphir, Certest, Hiberus, Atlas Copco, Air Horizont, Fersa y Samca. “Las empresas buscan diversos perfiles, desde científicos hasta humanísticos. No vamos a descartar a nadie por tener unos estudios u otros, porque hay tantas compañías diferentes y con tantos departamentos que los conocimientos técnicos siempre pueden encajar en una u otra. Hemos ido más allá, centrándonos en las llamadas ‘soft skills’, explica Noelia Bermúdez, una de las consultoras colaboradoras de ESIC que han realizado la dinámica de grupo.

Iniciativa, proactividad, capacidad de trabajo en equipo, ganas de innovar, flexibilidad, autonomía, responsabilidad… Son algunas de las ‘soft skills’ más demandadas por el mercado. Tras conocer a los aspirantes, todos los que han realizado las pruebas coinciden en que estos chicos están más que preparados para comenzar unas prometedoras carreras. No solo tienen conocimientos e idiomas, sino que poseen muchas de esas habilidades blandas que demandan las empresas.

“Además de una buena base de conocimientos, tienen una gran conciencia social”, firma Rocío de San Pío, una de las colaboradoras de ESIC que ha realizado las entrevistas personales. “Les importan mucho temas como la igualdad o el medioambiente, por ejemplo”, añade Carlota García, otra de las profesionales que han entrevistado a los candidatos en el assessment. Ambas destacan también que, el hecho de haber vivido sus últimos años universitarios en medio de una pandemia, les ha otorgado una visión algo diferente a la de candidatos de otras ediciones.

Talento Aragón Joven se les presenta como una gran oportunidad para lanzarse al mundo laboral. “Este programa les ofrece una conexión humana con las empresas que no encuentran en otro sitio. De hecho, muchos de ellos nos dicen que echan de menos más iniciativas como esta”, señala Lorena Esteban, colaboradora y exalumna de ESIC. “Se trata de un proceso tan amplio y con el que aprenden tanto que, simplemente por participar, ya les enriquece. Es su primer contacto “real” con el mundo laboral. Y para nosotras, es una maravilla poder formar parte de esto. Es muy bonito ayudar a potenciar el talento y que se quede en nuestra tierra, en Aragón”, resalta María José Cinca, otra de las colaboradoras.

Los estudiantes son conscientes de que están formando parte de algo muy especial y quieren aprovechar al máximo cada momento. Para Irati, por ejemplo, la experiencia educativa y el crecimiento personal que te ofrece todo el proceso es algo único. Arturo y Luis Miguel destacan la importancia de conocer a algunas de las empresas más punteras de la comunidad y comenzar a crear una red de contactos profesionales. Jorge, por su parte, quiere lograr unas prácticas para ir ganando experiencia laboral mientras termina sus estudios. María, que viene de la rama de la educación, destaca que Talento le permite explorar otras salidas además de la típica de maestra de aula. Y Cristina, por su parte, que ha estudiado biotecnología, quiere demostrar que la ciencia puede quedarse en España.

Una vez terminado el assessment, queda ahora todo listo para sentencia. Por delante, un arduo trabajo por parte de los profesionales de la USJ y ESIC, que tendrán que analizar todos los perfiles para nombrar a los 40 finalistas que pasen a la siguiente fase. Este año, las jornadas de formación retomarán su formato original, con una convivencia de tres días en un hotel con todos los gastos pagados, donde los alumnos asistirán a los ‘workshops’ y conocerán a los representantes de las empresas. Además de pasarlo en grande, esta convivencia será una gran ocasión para que creen lazos profesionales o, como dice Martina, otra de las aspirantes, sumergirse aún más en una experiencia que recordarán toda la vida.