Las claves para ser asertivo y no maleducado

11 de Ene de 2021
¿Cuántas veces en una reunión de trabajo o en una charla entre amigos alguien ha tenido una opinión diferente a la tuya y has sido incapaz de rebatirle por miedo a no saber hacerlo correctamente o a terminar discutiendo? Seguro que la respuesta a esta pregunta es que ha ocurrido más de una vez. Y la razón es que, en numerosas ocasiones, nos vemos incapaces de exponer correctamente nuestras ideas sin alterarnos o incluso creemos que estamos en una situación de inferioridad y nuestros compañeros de trabajo o amigos van a terminar discutiendo con nosotros si decimos lo que pensamos.
 
Y es en el momento en el que exponemos este problema, cuando surge el término asertividad como solución para salir de esta situación. Pero ¿qué es realmente la asertividad? ¿Por qué todo el mundo emplea esta palabra y muy pocos llevan a la práctica su contenido?
 
Los expertos coinciden en que la asertividad es una actitud y una forma de comunicar donde defiendes tus derechos con firmeza. Y también aseguran que cuando una persona es asertiva siente que respetan más sus convicciones y opiniones, y eso puede ser un gran apoyo para su autoestima.
 
Pero ponerlo en práctica requiere de esfuerzos y técnica para no parecer un maleducado cuando en realidad lo que quieres es hacer valer tu opinión, sin que los interlocutores que tienes enfrente se pongan a la defensiva.
 
Y lo más importante de todo, la clave no pasa en tener siempre la razón, sino por comprender tus necesidades con respecto a algo y las necesidades de los demás, porque en el fondo son muy parecidas y si logras entender esto, tu forma de relacionarte con tus semejantes cambiará totalmente. Y, de esta manera, cuando quieras decirle a alguien que no puedes hacer algo o que no te apetece en ese momento no te sentirás incomodo o desubicado, sino todo lo contrario.
 
La coach y experta en inteligencia emocional, Cristina Soria, autora entre otros muchos libros del volumen ‘Saca lo mejor de ti’, asegura que hay numerosas escenas cotidianas en las que nuestra asertividad se pone a prueba. ¿Y qué significa ser asertivo? “Es algo tan sencillo y a la vez tan complicado como: tener la capacidad de expresar sentimientos, opiniones e ideas de manera libre, clara y sencilla. Comunicarlo de la manera correcta, en el momento oportuno y a la persona indicada. Es respetarse y respetar a los demás. Es tener la capacidad de aprender a poner límites, decir no y respetar el no de los otros. Se trata de una habilidad a la hora de comunicarnos y relacionarnos con los demás que podemos aprender a desarrollar y que nos ayuda en nuestro día a día”, explica.
 
Pero, ¿cómo podemos decirle a alguien que no podemos hacer algo o que no estamos de acuerdo en lo que dice? He aquí algunas claves que seguro que os serán de gran ayuda.
  • Observa y comunica los hechos pero hazlo sin juzgar nada ni a nadie.
  • Identifica e intenta expresar tus sentimientos y actúa en función de lo que sientas en cada momento
  • Es muy importante que no te justifiques ante la decisión que has tomado.
Y por último, como explica Cristina Soria, nunca olvides que tienes derecho a:
  1.  Tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
  2. Decir que no sin sentirte culpable.
  3. Cambiar de decisión u opinión.
  4. Pedir lo que se quiere y aceptar un no del interlocutor
  5. Permitirte cometer errores.
Y recuerda siempre que tan importante es tu opinión y tus decisiones como las de los demás que te rodean.